El trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) es un síndrome psiquiátrico que pertenece al grupo de los desórdenes de ansiedad y está caracterizado por:

Obsesiones: son ideas, pensamientos, imágenes o impulsos recurrentes y persistentes que son vividos por la persona como pensamientos intrusivos que invaden su conciencia de forma no voluntaria y que son vividos como sin sentido o que van en contra del sistema de creencias de la persona que los padece, lo que genera angustia y malestar significativos que llevan a la persona a hacer intentos para ignorarlos o suprimirlos, a veces sin conseguirlo.

Compulsiones: Son conductas repetitivas que se realizan de forma estereotipada (siguiendo unas determinadas reglas). La conducta no es un fin en sí misma, sino que se realiza para producir o evitar algún acontecimiento o situación futura. Estos rituales o compulsiones se llevan a cabo para evitar la ansiedad que genera la obsesión.

En las personas que sufren este tipo de desorden, el pensamiento aparece dominado por una idea intrusiva o secuencia de ideas (ej: es posible que la persona se obsesione con la suciedad, por lo que se lavará las manos una y otra vez, o bien se sienta lleno de dudas, e intente verificar las mismas acciones repetidas veces, o preocupado en exceso por el orden y la simetría …)

Es un problema común que afecta al 2% de la población, es decir, a más de 100 millones de personas en el mundo.