El trastorno bipolar es una enfermedad que cursa con fases donde la sintomatología principal es la euforia (sentido de grandeza, de verse capaz de cualquier cosa), hiperactividad,, verborrea (hablar en exceso), y suele acompañarse con alteraciones de el sueño y el apetito (aumento o disminución). Esta fase que se llama manía o hipomanía, en función de su intensidad, se alterna con fases depresivas caracterizadas por síntomas como pérdida de interés hacia actividades que realizaba anteriormente, falta de concentración, apatía, tristeza, y suele ir acompañada también de alteraciones del sueño y del apetito.

Algunos pacientes presentan fases mixtas en las que ses dan tanto síntomas de depresión como síntomas de euforia.

Este trastorno se trata con fármacos estabilizadores del estado de ánimo (ej: litio …) que regulan las transiciones de las temporadas maníacas a las depresivas y viceversa, así como psicoterapia encaminada a conocer la enfermedad para evitar el deterioro social , laboral que suponen estos cambios en el estado de ánimo. Estos cambios pueden llegar a ser tan bruscos que es necesario el ingreso hospitalario para estabilizar su clínica.